La gran fábrica de las palabras



COMPOSICION  
Una historia de amor en color sepia que habla de muchas más cosas de lo que parece.

INDICACIONES 
Este es un álbum que habla de amor pero también de las muchas o pocas posibilidades que tenemos a nuestro alcance según los medios que tenga  la familia en que nacemos.

POSOLOGIA 
  • Niños menores de dos años: no van a entender nada!
  • Niños de 3 a 7 años: recomendado
  • Niños de 8 a 12 años: recomendado
  • Niños de 13 a 18 años: Solo como recurso para hablar de las diferencias socioeconómicas.

  • Adultos: ¿eres coleccionista? ¡Pues consíguelo!

CONTRAINDICACIONES 
No apto para gente estresada que no tenga tiempo de detenerse en las implicaciones de la historia.

PRECAUCIONES 
Si eres demasiado rápid@ leyendo te perderás sus profundidades.

EFECTOS SECUNDARIOS 
Es posible que te pongas a mirar todo lo que dices y a plantearte qué dirías y que no si cada palabra valiera dinero. Otro posible efecto secundario es que te pongas a pensar por qué algunas cosas vitales han de comprarse, cosas com la educación, la vivienda, la salud…

INTOXICACION Y SU TRATAMIENTO 
Si la intoxicación es por mirar tus palabras con lupa ¡enhorabuena!, no es algo que nos pase a ninguno a menudo. Si tu intoxicación es por tristeza o desconcierto al ver las desigualdades del mundo te recomiendo que te pongas a leer álbumes de humor sencillitos, o te des un atracón de películas antiguas de humor, estilo hermanos Marx o Charlot.

PRESENTACION 
La gran fábrica de las palabras                                       La gran fábrica de les paraules
Agnès de Lestrade/ Valeria Docampo                              Agnès de Lestrade/ Valeria Docampo
ED. Sleepyslaps                                                             ED. Sleepyslaps
Libro de formato cuadrado y tapa dura, muy cuidado, cabe en una estantería normal.

NORMAS PARA LA CORRECTA ADMINISTRACION DE LA DOSIS 
En una primera lectura esta es una hermosa y poética historia de amor entre un niño y su vecina y, sin embargo, el tono sepia de las ilustraciones (que juegan magistralmente con los marrones y los rojos) ya nos da una pista de que estamos ante algo más. Porque queda claro desde el comienzo de las historia que el mundo en el que vive Dídac (perdonad si el protagonista se llama de otra manera en la edición en castellano, yo tengo la catalana) es un mundo duro, un mundo de desigualdad donde no existen las mismas oportunidades para todos. En este álbum las personas han de comprar palabras y comérselas para poder hablar, lo que ya imaginaréis que da muchas más posibilidades de expresión a aquellos que tiene el dinero suficiente como para comprar todas las palabras que necesitan y reduce al silencio a aquellos que no tienen posibles…¿os suena?

Por eso su lectura me deja siempre un sabor agridulce, extraño, porque por una parte está este mundo opresivo donde los niños y los pobres buscan palabras en los cubos de basura y en las rachas de viento y solo pueden decir lo que los demás desechan, palabras poco útiles como “ventrílocuo y filodendro”, y por otro hay un canto de esperanza en el personaje de la niña,capaz de ver más alla de las palabras que otros pueden permitirse comprar para decirle y llegar a la esencia de las cosas, a los sentimientos que hay más allá de una simple palabra como puede ser “cereza”, “polvo” o “silla”.

En fin, un álbum que permite muchas relecturas, un libro que nos deleita con los dibujos expresivos, dulces y oscuros de Valeria Docampo, una historia que abre puertas para hablar sobre cómo está hecho el mundo y sobre las oportunidades de que disfrutamos y damos por sentadas, recordando que hay otra mucha gente que no ha tenido nuestra suerte. Y muchos viven a nuestro lado, puerta con puerta.

SIN RECETA MEDICA
LOS ALBUMES ILUSTRADOS DEBEN OBLIGATORIAMENTE MANTENERSE AL ALCANCE Y A LA VISTA DE L@S NIÑ@S